La entrevista como recurso de investigación.
La herramienta más eficaz para la obtención de información es la
entrevista, en tanto que se trata de un instrumento de precisión que nos ayuda
en la medida en que se sostiene en la interrelación humana, o sea, en los
hombres, y estos son la fuente de toda información.
La entrevista es una técnica que, entre muchas otras, viene a satisfacer los requerimientos de interacción personal que la civilización ha originado. La entrevista ha devenido en una herramienta imprescindible para: médicos, abogados, maestros, trabajadores sociales, directores de empresas, etc. Quienes la utilizan con el propósito de desarrollar un intercambio significativo de ideas dirigidas a una mutua ilustración.
A la entrevista se le puede definir de manera operacional de la siguiente forma: “La entrevista es un intercambio verbal, que nos ayuda a reunir datos durante un encuentro, de carácter privado y cordial, donde una persona se dirige a otra y cuenta su historia, da su versión de los hechos y responde a preguntas relacionadas con un problema especifico”.
La entrevista, al ser una forma oral de comunicación interpersonal, que tiene como finalidad la obtención de información en relación a un objetivo, se ubica como una forma estructurada de interacción en donde la conducta del hombre se polariza justamente entre la solidez del intercambio y la dinámica de la reciprocidad; por ello, cuando se da realmente, sus resultados nos sirven para tomar ciertas decisiones, como pueden ser: la evaluación, la contratación o el despido de un empleado, o cambiar el equipo de un área de producción, o tomar medidas preventivas para abatir los índices de accidentes, etc.
La entrevista es una técnica que, entre muchas otras, viene a satisfacer los requerimientos de interacción personal que la civilización ha originado. La entrevista ha devenido en una herramienta imprescindible para: médicos, abogados, maestros, trabajadores sociales, directores de empresas, etc. Quienes la utilizan con el propósito de desarrollar un intercambio significativo de ideas dirigidas a una mutua ilustración.
A la entrevista se le puede definir de manera operacional de la siguiente forma: “La entrevista es un intercambio verbal, que nos ayuda a reunir datos durante un encuentro, de carácter privado y cordial, donde una persona se dirige a otra y cuenta su historia, da su versión de los hechos y responde a preguntas relacionadas con un problema especifico”.
La entrevista, al ser una forma oral de comunicación interpersonal, que tiene como finalidad la obtención de información en relación a un objetivo, se ubica como una forma estructurada de interacción en donde la conducta del hombre se polariza justamente entre la solidez del intercambio y la dinámica de la reciprocidad; por ello, cuando se da realmente, sus resultados nos sirven para tomar ciertas decisiones, como pueden ser: la evaluación, la contratación o el despido de un empleado, o cambiar el equipo de un área de producción, o tomar medidas preventivas para abatir los índices de accidentes, etc.
Proceso de una entrevista.
La fase
inicial es de suma importancia en el proceso de entrevista. El objetivo en esta
fase es incrementar la empatía (“rapport”) y reducir la ansiedad del candidato
a entrevistar
Así, por
ejemplo, suele comenzar la conversación con una charla introductoria sobre
algún tema no comprometido de manera que, aunque no sea muy relevante para el
proceso selectivo, nos permita reducir la ansiedad del entrevistado.
Posteriormente,
se explica de manera resumida el desarrollo de la entrevista También se le
pedirá permiso para grabar la conversación (si fuera el caso), así como se le
informará de que durante el proceso iremos tomando algunas notas.
Es cierto
que el uso de instrumentos puede provocar ciertas distorsiones en el
entrevistado; sin embargo, con entrevistadores altamente experimentados éstas
desaparecen en los primeros minutos. En cualquier caso, aunque se utilice
grabadora, es conveniente tomar notas sobre aspectos no verbales.Tras esa fase
inicial, se pasará de manera natural y espontánea a la segunda fase de
desarrollo, en la que será el candidato quien ocupe la mayor parte del tiempo
hablando.
En ella,
se plantearán las preguntas sobre aspectos de interés para la empresa. Estas
primeras preguntas se referirán a datos que contiene su currículum, ya que
éstas van a generar un bajo grado de ansiedad en el candidato y sus respuestas
las tiene preparadas. El orden puede ser el mismo, pasando de los puntos
básicos del currículum (formación y experiencia) a aspectos personales y
familiares, a otros aspectos relacionados con sus aficiones o que consideremos
de interés).
Las primeras
cuestiones (formación y experiencia) son de menor implicación personal, de
manera que vamos paulatinamente aumentando su nivel conforme avanzamos en la
entrevista. En este primer momento, las preguntas versarán sobre aspectos tales
como su historial académico, éxitos y fracasos, carencias, compatibilización de
los estudios con trabajos (remunerados o no remunerados), análisis de las
empresas en las que ha trabajado (características de la empresa, tareas que
realizaba, nivel de responsabilidad y autonomía, retribuciones, etc.).
Otras
preguntas que podremos ir formulando después serán: datos biográficos y
familiares, expectativas del puesto de trabajo, motivaciones para presentarse a
la oferta, conocimiento de la empresa y aficiones e intereses. Sin embargo, no
existen nunca dos procesos de entrevista idénticos, por lo que el entrevistador
debe saber utilizar distintas estrategias para conseguir su objetivo.La última
fase sería la de cierre, cuya dificultad estriba en cómo podemos cerrar una
entrevista de manera no abrupta.
En esta
fase, además, se le debe ofrecer la posibilidad al candidato para que pregunte
aquellas dudas que tenga sobre el proceso o el puesto en particular.
Como en
cualquier interacción social, los últimos momentos son importantes, por lo que
deberemos finalizar la entrevista de manera amable y cordial, agradeciendo al
candidato el tiempo que nos ha dedicado.
Al
finalizar, es conveniente rellenar la ficha de la entrevista en la que
recojamos puntos fuertes y débiles, a favor y en contra del candidato en
cuestión, señalando si es idóneo para el puesto. Hemos de ser conscientes de
tener en cuenta sólo aspectos relacionados con los criterios de selección que
emanan de la descripción y análisis del puesto, no realizando inferencias y
atribuciones sobre otras características.
Aplicación de una entrevista.
Este
tipo de entrevistas pueden emplearse con efectividad en situaciones
problemáticas especiales, como aquellas que requieren lo siguiente:
1. Sondeo detallado del entrevistado.
2. Análisis de temas confidenciales,
delicados o embarazosos (finazas personales, enfermedades particulares, etc.).
3. Situaciones en las que existen estrictas
normas sociales y en las que el entrevistado podría tener la influencia de un
grupo.
4. Comprensión detallada de un comportamiento
complicado.
5. Conocimiento detallado de un profesional.
6. Entrevistas con competidores, quienes es
poco probable que revelen la información en un sesión de grupo.
7. Situaciones en las que la experiencia de
consumo del producto tiene una naturaleza delicada y que afecta los estados de
ánimo y las emociones.
8. Análisis de un entrevistado que no dispone
de tiempo o deposición para dejar su lugar de trabajo (entrevistas con
directores, operadores de maquinaria, etc.).
fuentes: www.wikipedia.com
www.rincondelvago.com
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